Ese pequeño cumulo de humo que salia de mis labios por el frío se lo llevaba la brisa ahora mas fría que antes al hacerse de noche, caminaba a paso mas rápido e apresurado respirando no muy agitado, pisando el pavimento negro al cruzar no esperando a llegar a un paso de peatón, si suelo ser de las personas que arriesgan su vida de manera boba, pero al correr mas partir el viento con mi cara me daba una sensación tan... no se como explicarlo, no era placentera, no era gustosa, tan solo que daba algo de poder, es algo absurdo, pero esa manera de hacer que mi cuerpo rompiese el trascuerdo del viento al pasar yo frente el sin miedo, se hacia encararse conmigo, con todo mi ser, una lucha por salir por algún rincón asta ganarme. Pienso que nunca en la vida uno sera el ganador, solo una puesta mas en el destino, nunca eres el vendedor solo eres alguien que a intentado algo con toda sus ganas, uno gana mas aprendiendo de las derrotas, aunque sean una tras otra soy demasiado consciente de eso, pero mantendré mi cabeza bien alta con ganas de enfrentarme a la vida, todo no es sin mas, algo ocurre para dar paso a otro capitulo a tu extensa vida.
Me gustaría decir “Voy a rendirme, solo un poco, solo en este momento” pero eso no va conmigo, no va con mi manera de ser, pero e de admitir que me estoy yendo hacia abajo, lento y pausado, siento que me falta algo, me falta algo que no se lo que es, o si lo se y mi cerebro se niega a admitirlo.
Acelere mas el paso mas decidido a donde tenia que ir con el peso de aquella guitarra acústica en la espalda que paresia estar bien protegida en su estuche con todos aquellos parques de los sitios que había recorrido, mejor dicho donde mi voz conmovía. Resople al llegar enfrente del edificio donde se encontraba el estudio, solo pase dentro con aquel rostro aun jadeante ante la carrera e los labios algo fríos por el tiempo fuera, salude a los presentes con una corta reverencia de mi cabeza e las manos en los bolsillos llevando al ascensor con lentitud apretando el piso en este el botón con un cinco bastante resaltado como de costumbre mirándome en los espejos de aquel mecanismo que me llevaría a mi piso seleccionado sin tener que andar lo mas mínimo, vi mi rostro decaído, asía horas que no me lo miraba, pues si, Toru tenia toda la razón,”¿Donde se a ido la vitalidad de mis ojos”? Creo que en amor de aquella persona, tengo que admitir que ya no era el mismo desde lo pasado tantas canciones de amor tantos sentimientos idos tantas sonrisas fingidas, mi corazón no se notaba presente ni conmigo. Retire los ojos lejos de los espejos encontrándome con los demás que rodeaban mi persona, solté un suspiro serrando hacia los ojos asta oír el “Ding” del ascensor llegar a mi destino, salir de allí sin pensarlo mucho, revolví mi pelo lento haciéndolo al poco hacia detrás no quería cortármelo creo que mi imagen estaba bien de aquella manera.
Abrí la puerta de la sala de ensayos y nada mas pone un pie en esta note un generoso golpe en mi nuca asiéndome desequilibrarme un poco con un sonido quejoso de mis labios mirando hacia detrás viendo a Tomoya carcajeándose al ver mi reacción, me sobe la zona dolorida, el y sus juegos que le costaría una de mis bromas pesadas, oí también las risas de los demás enfrente.
-Decía yo que nos habías olvidado o que- dijo Toru cruzándose de brazo sentado en una silla pareciendo bastante risueño, solo sonreí en mis labios quitándome la funda de la guitarra de la espalda
- ¿Olvidarles? Estas loco ¿no?- reí suave y mire hacia arriba soltando un suspiro lento notando a Tomoya enganchado a mi espalda cual mono, se aprovechaba que tenia unos centímetros menos que yo, las pagaría cuando tuviese la mente en maquinar cosas perversas. Note su aliento en mi nuca y me tense viniendo a mi mente imágenes las cuales había creído olvidar pues el aliento en mi cuello me recordó lo cómoda que podía llegar a ser mi cama en aquellos momentos. Baje el rostro intentando ignorarle oyendo a Toru explicar algo de unas partituras solo asentía, ni saber exactamente lo que decía asta que por fin Tomoya se fue a su batería desenganchando de mi espalda dejando en mis labios un suspiro de alivio, pero note la mirada de Ryota bastante mas seria de lo normal de alguna manera aquello me asusto, el pocas veces estaba serio, se daría cuanta de mi falta de atención, para ser sincero hacia bastante tiempo que no estaba tan ido. Se podía notar asta en la manera en la que cantaba que mis palabras ni eran las correctas asta que por fin salían de mucho ensayarlas o de los toques de corrección de Toru o arreglos de ambos, desviamos estar listos para cualquier evento, ya hacia bastante de nuestro debut como grupo y mi vuelta a este mundo el cual deje en mi secundaria, pero realmente esta vez amaba lo que hacia aunque no estaba orgulloso de mis malas maneras en esos días.
Después de aquellas horas termine caminando por las calles luminosas de Shibuya, los carteles de neón la gente caminando a un lado y otro, no tenia prisa en llegar, nadie me esperaba en casa, realmente nada en si esperaba que llegase a casa, bastante solitario la verdad. Nuevamente peque, saque aquella cajetilla de mi bolsillo trasero de el pitillo rasgado por las rodillas, lleve un cigarrillo arrugado y maltratado a mis labios dejando al poco una calada bastante larga mirando el cielo oscuro sin ninguna estrella en el culpa de tantas luces, note un choque en mi hombro mirando que pertenecía a un grupo de chicas de instituto, abrir mis ojos como platos por aquel uniforme escolar de aquellas chicas las cuales caminaban por esas calles iluminadas, por un momento paso por mi cabeza aquel rostro y pare mis pasos tirando indignado mi cigarrillo al suelo "¿Que coño me esta pasando de nuevo?" me pregunte a mi mismo pisando el cigarro con bastante rabia, nadie me miraba nadie se percato de mi presencia por lo que divague por mi mente sin caminar muy rápido a mi piso no muy lejano, ese color, ese movimiento de aquellas faldas con el viento se apuñalaba aquella imagen en mi pecho, era mas pesado, una risa atravesó mis oídos, no era la primera vez que me ocurría aquello, y aun puedo asegurar que no seria la ultima vez que pasaría porque aquel sonido se había quedado grabado en mi mente al igual que aquel rostro borroso ya por los años que sonreía, vaya como sonreía, eso me hacia sonreír a mi como un imbécil en medio de la calle, en medio de un cumulo de gente a pesar de aquellas horas. Al llegar a aquel lugar al cual debería llamar hogar aun tenia esa imagen en mi cabeza dando vueltas siendo preso de ese recuerdo dejando a un lado la guitarra y me tire en sofá sin quitarme nada aun, ni el abrigo ni los zapatos, se me agotaron las fuerzas para algo mas solo me deje ir lejos al serrar los ojos y puede recordar con tanta claridad la segunda vez que vi esos enorme ojos azules, tan brillantes."Por que me torturan cada vez que sierro mis ojos ese brillo ¿Cuando podre olvidarte? seré estúpido preguntándome eso."
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