Parpadee e las lagrimas se resbalaron por mis mejillas, desapareciste de mi vista.
Es raro...pero sentí como mi pecho se oprimía en aquel sitio queriendo alejarme de eses puesto pasando el paso de peatones de enfrente de el, mis piernas no me dejaba.
Sentí el tacto de una mano en mi hombro de un amable señor con la nariz roja por el frió, respire hondo, e le pedí algo de allí para no preocuparle mi permanencia en ese sitio.
Una manzana caramelizada roja como la sangre fría que ahora corría por mi cuerpo, al comprarla suspire e camine lentamente e desganada por el paso de peatón mirando a mi frente un parque donde no pusimos nuestros pies e desvié la mirada enterrándome en recuerdos, en recuerdos que siento que jamas volveran.
Tengo el pecho tan alterado, y duele sentir que ya no soy necesaria para ti, ya.... siento que todo aquello que dijiste... me duele.
Me duele porque no lo acaramos, porque siento que no quieres hacerlo.Aun así mi alma espera.....
¿tengo sentido alguno asiéndolo?
....
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