Sinceramente
ya ni me acuerdo de aquella marca de cigarrillos baratos, solo puedo
recordar la huma-cera que salían de mis labios, ya era por vicio mas
que por propio gusto, pero era de la única manera que podía
consolar mi ansiedad. Se extendía a pasos mas rápidos en mi cuerpo
de manera casi imbatible aun me pregunto ¿Que me a llevado a tal
situación?¿Solo quiero sustituir este sentimiento con humo, con
alquitrán que se pegara en mis pulmones?
Si
me pongo a pensar, cada segundo se hace mas largo, si me pongo a
recapacitar mis dedos cansados tocan esa melodía que en mi recuerdo
me trae un sabor tan dulce que ni ese maldito cigarrillo puede
borrar.
¿Etas
bien donde estas?¿Me recordaras tan solo un poco en esos días lluviosos?¿Por que cera que lo dudo?
Me
quiero perder en ti y en esos recuerdos tan intensos, pero debo
volver a la realidad, una realidad que no tengo ganas a desmoronar
por tales pensamientos. El viento pasa como desea, sin permiso se
lleva las hojas caídas de los frondosos arboles, las apartaban de el
césped cuidado comenzando de esta manera un viaje con esa brisa
fresca de otoño. Sostuve una de esas hojas marrones en los dedos
dejando unos segundos la melodía que salia de mi guitarra acústica,
el viento me arrebato aquella hoja con fuerza perdiéndola de vista
en aquel cielo algo nublado lo que me dio que pensar de cuantas horas
llevaba sentado bajo aquel árbol, no tenia mucho que hacer e vi de
pronto cruzar cerca de mi una especie de tela blanquecina, lo que mis ojos se abrieron a modo de sorpresa sin perder de vista aquella
tela llagando a mi un retazo de mis recuerdos.
“
-¿Me
lo pasas?- esa voz resonó en mi cabeza tan clara, tan cerca que
encogió mi corazón en un puño dejándome mostrar en mi mente los
sucesos ocurridos en aquel mismo sitio donde permanecía sentado. Un
gorro de lana blanca a mis pies echo a punto fino muy suave al tacto
al cogerlo entre mis manos al poco tiempo de dejarlo el viento ahí,
pude apreciar que un pequeño broche negro se encontraba en la lana
branca, una pequeña cabeza de un gato con algunas bolas brillantes
en el. Permanecí unos minutos mirando aquel gorro asta que unos
zapatos de cuero similares en la secundaria a la que yo asistía en
mi pasado me izo levantar la vista lentamente como si se tratase mis
ojos oscuros de un escaneo a aquellas piernas desganas cubierta por
unas medias negras algo trasparente en la piel con pintos muy
pequeños blancos, deduje que se trataba de una chica al llegar a una
falda no muy corta de secundaria e un abrigo algo largo de color
crema.-Perdona, mi gorro...- aquella voz aun la puedo recordar, tan
suave tan placida al oído.
-Ah...
claro.-alce el brazo con este en la mano para que así pudiese
tomarlo y pude ver su rostro enmantado en aquel pelo de un castaño
con detalles rubios ni muy largo ni corto , pero lo que me llamo la
atención fueron sus grandes ojos azules, no se si llevaba maquillaje
o lentillas solo puedo decir que tal que así sorprendía ante su
piel tan pálida.
Esta
tomo en sus finos dedos con las uñas brillantes por un esmalte el
gorro de lana e me miro atenta, a lo mejor se preguntaba ¿Que hacia
alguien sentado ahí? Pero sus ojos no se dirigían a mi sino en esa
guitarra negra e de aquellos labios rosados por el frio de aquella
atardecer mostró una sonrisa inocente. Su pelo estaba siendo movido
por el viento dejando ver mejor sus mejillas rojas por el frió aparente, mi pelo negro se puso frente mi cara y le hice hacia detrás
con mi mano libre.
-Gracias
señor de la guitarra.-esa característica de mi me izo reír
ligeramente mientras que su sonrisa seguía intacta sin ningún
indice de mentiras. Solo asentí con la cabeza en ese momento y un
grito salio de lo lejos.
-¡Rika!,
vamos¡- Aparecía un grupo de chicas no muy lejos mirando a mi
dirección la chica aludida miro hacia detrás y luego a mi con una
sonrisa man ancha aun.
-Me
tengo que ir, muchas gracias de nuevo- negué lentamente callado no
solía hablar mucho en ese entonces-asta pronto.- esa figura de
aquella chica tan adorable se alejaba de mi territorio después de
hacer una reverencia respetuosa.”
Volví
en mi después de unos segundos en trance con aquel fugaz recuerdo,
mordí mi labio con fuerza, rabia posiblemente, definitivamente odio
el otoño en todo su esplendor al poco tiempo de permanecer mirando
al cielo nublado la música de tono de llamada escandalosa de mi
iPhone sonó lo saque de mi bolsillo delantero de la sudadera viendo
de que se trataba e un suspiro se escapo de mis labios cogiéndolo ya
asta con miedo
-¿¡Taka,
donde coño estas tío!?- tuve que alejarme el teléfono del oído si
no me dejaba sordo la voz de Toru era tan alta cuando se enojaba-
Aprisa, mueve el culo al estudio ya.
-Voy,
voy...-suspire cansada mente colocando con una sola mano la guitarra
en su funda con cuidado mientras este hablaba con los chicos del
grupo comentándoles donde estaba y este decía que no tenia ni idea-
Estoy en el parque de siempre, no tardare- rebusque en el bolsillo
trasero de mi vaquero al colgarme la funda en la espalda encontrando
aquella desgastada cajetilla de cigarros.
“Fumar
no lo soluciona todo” decía Toru cuando me la arrebataba, puedo
joder mi voz, como cuesta ya dejar esa mierda.